
Ahí está tan pequeño, con la manzana en la boca, el perejil, listo para meterlo en el horno, he de confesar que soy carnivora, por mi sangre manchega, pero cuando veo esta foto se me quitan por un tiempo las ganas de comer carne y de pedir una hipoteca.
4 comentarios:
A mí también, Marisela, a mí también... pero cuanto más superviviente me siento, tantas más ganas tengo de vivir y eso me sienta mejor que una imponente mesa.
Abracitos de colores
Hola Enfero,eso está bien, a mi me pasa lo mismo, a veces...
Un abrazo
Lo de no ser carnivoro lo entiendo conlo de la foto pero lo de la hipoteca?????
Hola anónimo,voy a intentar explicarme; quizás no tengo grandes motivaciones o necesidades para pedir una hipoteca y por eso no lo he hecho todavía, tambien por que no me la darían ya que mi trabajo no es para nada estable, pero cuando en algún momento he pensado en la posibilidad de pedirla me he sentido como el cerdito, lista y preparada ,manzana incluida, para entrar en un juego(horno) en el que por el momento, al menos, el sacrificio no me merece la pena.
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